El verano nos da la oportunidad de degustar esta fruta fresca. Aprovecha sus muchos beneficios.
Antioxidante, regulador del tránsito intestinal, protector cardiovascular... Tienes muchos motivos para disfrutar de esta riquísima fruta.
La vitamina C, que tienen en cantidades masivas, no previene los catarros, como erróneamente se piensa, pero sí ayuda a que sus síntomas sean más leves y a que duren menos. Ahora que están en su punto justo, no esperes más y asegúrate un invierno tranquilo...
Previenen el cáncer de colon, ayudan a mantener sano el corazón y regulan los niveles adecuados de azúcar en sangre. Los guisantes frescos son puro oro verde. Y, además, están indicados en dietas de adelgazamiento...
Sus propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y antitumorales hacen de las fresas y los fresones una pequeña pero bien surtida botica natural...
Da igual el color. Sus propiedades antioxidantes, diuréticas y anticancerígenas los convierten en un aliado de tu salud. Y en abril están en su mejor momento. ¡Anímate!...
Sus vitaminas y el licopeno que lo pinta de apasionado color rojo hacen del tomate un fruto veraniego con propiedades antioxidantes, cardiosaludables, diuréticas y desintoxicantes. El tomate es el oro rojo… de la dieta mediterránea.
Refrescante y depurativo, el pepino está estos meses en su mejor momento. Solo y en crudo, o como compañero de gazpachos y ensaladas, ayuda a combatir la oxidación y las inflamaciones de nuestro organismo.
Es ligera, refrescante y está riquísima. Tiene un montón de propiedades benefi ciosas para el corazón, la próstata, las células, el cerebro... Ahora que está en su mejor momento, ¿te apuntas a esta “medicina natural”?
Depurativo, antioxidante y anticoagulante, el melón es una dulce manera para hidratar y limpiar tu organismo en verano. Con su equilibrada mezcla de agua, vitaminas y minerales, el melón es una fuente de salud.