Desde el primer día de nuestra vida, todos necesitamos tres elementos básicos para sobrevivir: comida, agua y aire. Aunque podemos estar horas e incluso días sin los dos primeros, apenas podemos resistir unos segundos sin respirar.


La respiración puede realizarse de muchas maneras. Con nuestro acelerado estilo de vida, apenas nos damos cuenta de la importancia que tienen la inspiración (toma de aire) y la espiración (expulsión), no sabemos bien cómo hacerlo y a menudo nadie nos enseña a mejorarlo. Sin embargo, la respiración es clave para una correcta digestión, la realización de ejercicio o el cuidado de la voz. Si sigues estos sencillos consejos, corregirás malos hábitos y sentirás menos estrés.

En reposo

La respiración será calmada, sin forzar los pulmones. La clave está en tomar y expulsar el aire por la nariz suavemente y sin hacer ruido.

Al hacer ejercicio físico

La forma de respirar cambia: va tomando ritmo a la vez que el ejercicio que realizamos. Nuestro cuerpo se acostumbrará poco a poco al ejercicio, y la respiración se acompasará. Aunque es difícil, hay que intentar no respirar por la boca, para evitar cansarnos rápidamente. Cuando hagamos deportes como natación, aeróbic, o simplemente correr o andar rápido, la respiración será ligera, relajada y siempre irá al ritmo del propio ejercicio.

Para relajarte

El control de la respiración en este caso es fundamental. La mejor técnica es la respiración abdominal, que es muy sencilla:

  • Toma aire suavemente por la nariz, llenando poco a poco los pulmones, empujando el aire hacia el abdomen, sin llegar al límite de nuestra capacidad. Notarás que el abdomen se hincha como un globo. El pecho debe permanecer inmóvil, pero relajado. Para comprobar si lo estás haciendo bien, coloca las manos entrelazadas sobre el abdomen.

  • Expulsa el aire despacio por la boca, pronunciando una “S” o una “F” continua, hasta que notes que lo has soltado por completo, pero sin hacer fuerza.

Para perfeccionar la respiración, puedes realizar ejercicios tumbado, de pie frente al espejo o mediante ejercicios específicos (yoga, taichi, pilates, etc.).

Siempre por la nariz

  • La nariz filtra, calienta y humedece de forma natural del aire. Si no pasa por ella, el aire llega sucio y en malas condiciones a nuestros pulmones.

  • Si el aire entra por la boca, pasa por la garganta. La suciedad y el frío pueden provocarnos infecciones e irritaciones.

  • La base para una buena voz está en la garganta. Si no respiramos correctamente, podemos tener molestias, afonías y trastornos en las cuerdas vocales.

  • Si el aire no entra por la nariz, no conseguimos que el cuerpo se “ventile” bien y que el oxígeno se reparta por los distintos órganos vitales.

  • Por la noche, no respirar por la nariz puede causar trastornos del sueño. Uno de los más frecuentes es el ronquido.

  • Si normalmente tienes problemas para respirar por la nariz, consulta a un otorrinolaringólogo para descartar alergias o problemas del sistema respiratorio.

Cantantes, locutores, deportistas, profesores, políticos... el control de larespiración es clave en muchas profesiones.

 

 

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