La batalla de crecer ¿Es mi hijo un niño bajito?

A la hora de crecer, no todos los niños siguen el mismo ritmo, pero ello no significa que vayan a tener problemas de desarrollo. No hay que olvidar que la altura de los padres influye mucho en la talla que ellos alcanzarán al final de la etapa de crecimiento.


Ser el más bajito de la clase acompleja a muchos niños, y no menos a sus padres, quienes además se preocupan pensando que el hecho de que su hijo sea más bajito que la media puede tener que ver con un retraso en su desarrollo físico en general.

Sin embargo, no es conveniente obsesionarse, puesto que la mayoría de los niños con talla baja (el 80%) no presentan ningún trastorno que lo motive.

Para entender lo que es una talla baja, además de comparar entre dos o más niños de la misma edad y sexo, hemos de manejar el significado de las tablas de crecimiento (percentiles). Estos percentiles se fijan de acuerdo con las características de una determinada población o etnia, a la edad cronológica y al sexo del niño. La escala va desde el percentil 3 al 97. Los niños que se encuentran entre estos percentiles se consideran estadísticamente normales. Si están por encima del percentil 97 se consideran de talla alta y si están por debajo del 3, de talla baja. 

Talla familiar

Además de comparar la talla con la de la población en la que vive el niño, hay que valorar la talla dentro del ámbito familiar, sobre todo con la talla de los padres, que nos orienta sobre la talla que alcanzará el niño por su herencia genética. Pero el 15% de los niños con talla baja no alcanza una altura acorde con la altura de sus padres al final de su periodo de crecimiento por diferentes causas.

Para estudiar si un niño tiene talla baja, habrá que atender a su altura, pero también a la velocidad de crecimiento y a la edad ósea, que se calcula gracias a la realización de una radiografía de la mano y de la muñeca izquierda, que se comparará con estándares según edad y sexo.

Baja talla normal

  • Es habitual que los niños más bajitos que la media tengan antecedentes familiares de tallas por debajo del percentil 3. Estos niños tienen una medida normal al nacer, pero a los dos o tres primeros años de vida presentan una desaceleración de la velocidad de crecimiento, cayendo su talla un poco por debajo del percentil 3. Luego siguen con una progresión algo menor a la media, de alrededor de tres o cuatro centímetros al año.

    El desarrollo de la pubertad se inicia a la edad normal y el estirón en esa etapa es igualmente normal o algo bajo, pero la talla final es baja, aunque acorde con la talla genética. La edad ósea del niño concuerda con su edad cronológica.

  • Algunos niños necesitan más tiempo que sus compañeros para situarse en la altura media. Tardan más, pero al final llegan. Estos niños también tienen una medida normal al nacer, pero a partir de los seis meses presentan un enlentecimiento del crecimiento, por lo que la talla a los dos/tres años se sitúa en un punto próximo al percentil 3. A partir de entonces, la velocidad de crecimiento vuelve a ser normal y se mantiene paralela al percentil 3.

    El desarrollo puberal de estos pequeños también se retrasa, pero sucede que cuando sus compañeros dejan de crecer, ellos siguen creciendo hasta conseguir una talla final normal.

    En estos casos, al igual que en el primero, suele haber antecedentes familiares de retraso en la aparición de los caracteres sexuales secundarios y del estirón puberal. La edad ósea se encuentra por debajo de la edad cronológica y se corresponde más con el grado de desarrollo y la edad talla.

  • Pertenecer a una etnia de talla baja también condicionará la talla del niño. Son casos representativos algunas poblaciones  hispanoamericanas.

Algunos niños necesitan más tiempo que sus compañeros para crecer hasta alcanzar la altura media

Causas Patológicas

Solo en un 20% de los niños de baja estatura la causa es patológica, es decir, debida a trastornos como:

  • Enfermedades endocrinas: Déficit de hormona del crecimiento o hipotiroidismo (que si se diagnostica de forma tardía puede producir retraso psicomotor).

  • Retraso de crecimiento intrauterino (debido a patologías maternas o placentarias).

  • Enfermedades crónicas: el fallo en el crecimiento puede tener su origen en:
    • Enfermedades digestivas (hepatopatías, celiaquía, enfermedad de Crohn…)
    • Renales (tubulopatías, pielonefritis, insuficiencia renal crónica…).
    • Hematológicas (anemia y leucemia).
    • Cardiovasculares (cardiopatías congénitas, insuficiencia cardiaca…).

  • Carencia afectiva. Suele darse en familias desestructuradas con graves problemas psicosociales (alcoholismo, drogadicción, etc.)
  • Desnutrición: En otros países, es la causa más común de retraso en el crecimiento. Dos tercios de la población mundial están subnutridos.

Los “estirones”, etapa a etapa

Primer año ..... 24-25 cm/año
Segundo año .....  8 cm/año
Tercer año .....  7 cm/año
Del cuarto al noveno año (edad escolar) .....  4-6 cm/año
Estirón puberal .....  7-12 cm/año

 

Es esencial transmitir al niño confianza en sí mismo más allá de los tópicos. Ser un poco más bajito que los demás ¡también tiene sus ventajas! 

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