Ganglios linfáticos: Centros defensivos de tu organismo

Cuando se inflaman, el médico debe echarles un vistazo. Pueden infectarse y, en ese caso, hay que tratarlos.

¿Qué son y cuál es su función? 

  • Los ganglios linfáticos son unas estructuras de forma oval que forman parte del sistema linfático.

  • Habitualmente tienen un tamaño menor de un centímetro. Tenemos alrededor de seiscientos repartidos por todo el organismo, pero son especialmente abundantes en las axilas, las ingles y el cuello.

  • Pertenecen al arsenal defensivo del organismo (el sistema inmunitario). Son la primera barrera defensiva que pone freno a la diseminación de una infección, una vez que los microorganismos patógenos han sobrepasado la piel y las mucosas. Gracias a la presencia de linfocitos y monocitos en su interior, estos ganglios participan en la destrucción de los agentes infectantes y en la elaboración de anticuerpos dirigidos específicamente contra los microorganismos invasores.

¿Sabías que...?

Mediante pruebas de imagen como la ecografía, los médicos pueden reconocer si un bulto es realmente un ganglio que ha aumentado de tamaño (y no otro tipo de nódulo o quiste), estudiar sus características y determinar si es de origen inflamatorio o de origen maligno.

Enfermedades que les afectan

  • Cuando existe algún proceso infeccioso (una faringitis, una herida infectada, una caries, etc.), los ganglios más cercanos pueden aumentar de tamaño y hacerse palpables, si antes no lo eran. Estos ganglios aumentados se llaman adenopatías.

  • Cuando en la lucha que existe dentro de un ganglio linfático entre gérmenes y células defensivas “ganan” los primeros, la inflamación supone un incremento importante en el tamaño del ganglio, este puede ser doloroso (no siempre lo es) y haber fiebre. A ese ganglio infectado se le denomina adenitis o adenoflemón. y, si supura, decimos que se ha formado un absceso (ganglio abscesificado).

  • Los ganglios infectados deben tratarse con antibióticos. Otras veces hay que drenarlos con una aguja o incluso extirparlos mediante cirugía.

  • Si la inflamación de cualquier ganglio dura más de dos o tres semanas (produzca dolor o no), es necesario acudir al médico para que realice un diagnóstico e indique el tratamiento necesario.

  • Solo un porcentaje pequeño, las adenopatías son de carácter maligno.

¿Todo ganglio palpable significa infección?

No. Es habitual palpar fácilmente los ganglios linfáticos en los niños pequeños en ausencia de enfermedad.

Otras veces, uno o varios ganglios pueden quedar palpables durante mucho tiempo (a veces toda la vida) debido a que una infección previa ha dejado como secuela banal ese aumento de tamaño.

Hay que tener en cuenta que la inflamación de los ganglios se puede confundir con otros tipos de lesiones: lipomas (son blandos y móviles), acumulaciones de grasa en la axila y los huesos supraclaviculares (son blandos y sus límites imprecisos), quistes cervicales, las propias glándulas salivares (que se localizan bajo la mandíbula de manera simétrica), hernias inguinales… Por ello, ante la duda, acude a tu médico de familia para que te clarifique su origen y cómo tratarlo si es preciso.

En muchos adultos, los ganglios del cuello permanecen palpables aunque la enfermedad se haya curado, y vuelven a inflamarse cuando hay una nueva infección, por lo que se puede llegar a tener la falsa impresión de que la adenopatía es crónica. Para salir de dudas, lo mejor es consultar al médico.

 

 

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